No pude evitar el conmoverme cuando estaba checando en las redes sociales nuestro sitio de Edukt Editorial, nos encontramos con este material, no sabemos si Roberto Sánchez fue quien subió dicho texto ó quizás alguien que re direccionó el linck a nuestro sitio. El hecho fue que movió ese sentimiento interno de saberse amado por el ser querido más amoroso sobre la faz de la tierra: Nuestra Madre, y hago la salvedad, no estamos en vísperas del 10 de mayo que este es otro ingrediente a tomar en consideración.

Lo que hace un verdadero amor , no fingido, no interesado, convenenciero !Que Dios BENDIGA a todas las personas que tienen esta VIRTUD, de amar. Esta es la historia del sacrificio de una madre durante el Terremoto de Japón.Después del Terremoto, cuando los rescatistas comenzaron a buscar sobrevivientes entre las ruinas de la casa de una mujer joven, vieron el cuerpo de ella por uno de los orificios de las ruinas de la casa. Les pareció extraña la postura del cuerpo, estaba sobre sus rodillas y su cuerpo hacia adelante como cuando una persona se arrodilla para adorar, con el rostro hacia el suelo; su cuerpo estaba inclinado hacia adelante y sus manos estaban sujetas a algún objeto. El peso de la casa quebró su espalda y su cuello.

Con mucha dificultad el líder del equipo de rescate puso sus manos y brazos para ver si la mujer aun estaba con vida. Pero la dureza del cuerpo y la temperatura del mismo cuerpo anunciaban que la mujer había muerto. El tenia la esperanza que la mujer aun estaría con vida. El y su equipo salieron de las ruinas de la casa para seguir su trabajo en búsquedas de victimas. Por alguna razón, el líder del equipo sintió una necesidad enorme de regresar a donde el cuerpo de la mujer se encontraba. Una vez más se arrodillo y puso sus manos en la espacio que les permitía alcanzar el cuerpo y decidió de revisar debajo del cuerpo sin vida. Instantáneamente empezó a gritar, “Un Niño!!!! Hay un niño aquí!!!”

El equipo entero regreso para cuidadosamente remover los escombros alrededor del cuerpo de la mujer. Ahí encontraron un niño de 3 meses de edad envuelto en una frazada estampada con flores debajo del cuerpo de la madre. Obviamente, la mujer hizo su último sacrificio por salvar a su hijo. Cuando la casa comenzó a caer, ella uso su cuerpo para proteger a su hijo. El pequeño niño aun dormía cuando el equipo lo levanto de los escombros. El doctor del equipo vino enseguida a revisar al pequeño. Una vez que abrió la frazada, vio un celular adentro de la frazada. Había un mensaje de texto en la pantalla que decía:”Si puedes sobrevivir, tu tienes que recordar que te AMO”. El celular paso por cada uno de los miembros del equipo de rescate. Cada uno que leyó el mensaje no pudo más que llorar.
“Si puedes sobrevivir, tu tienes que recordar que te AMO”. Cuán grande es el amor de una madre por su hijo!!!