“Si los fundamentos de tu pensamiento
son sólidos, por qué temer el examinarlos”.

Cuando nosotros queremos comunicarnos con otro ser humano, algo que hacemos constantemente y así compartimos ideologías, pensamientos, proyectos y necesidades entre otras cosas, y para hacer esto usamos diversos métodos de comunicación, a veces en una forma unilateral como monologa pero la mayoría de las veces en un dialogo en el que podemos expresar el no estar de acuerdo con la otra persona. La pregunta obligada es; ¿cómo reaccionamos a ante esa circunstancia?.

Hay quienes tienen temas Tabú, los cuales no pueden tocar, no porque no les gusten, sino porque les inunda un temor, que al escuchar esas otras formas de pensar, estas logren influir en las suyas y esto ocasione un cambio y como resultado se produzca una reacción violenta por querer tener dicha transformación, que en todo tiempo siguió siendo una prerrogativa nuestra, y que aún estando equivocado podría retener, sin perder el derecho del libre albedrío.

Qué limitante tan grande es la que obliga al ser humano, a vivir encerrado en una vida sin futuro, solamente en el encierro del obscuro pasado, que no ve la claridad de una prosperidad que transformaría nuestras conductas a un presente que sólo los valientes pueden alcanzar, y que todos deberíamos de disfrutar dejando la mediocridad y pasar a un constante evolucionar a mejores formas de pensar, si los fundamentos de tu pensamiento son sólidos porque temer el examinarlos.

La violencia en el dialogo es el resultado de ese temor incontrolable, trauma de una infancia represiva que no dio lugar a las ideas y que produce reacciones acaloradas que a veces de allí pasan a maltrato físico. ¿Quién no ha escuchado la frase: de Política y de Religión no se debe de hablar?, pero no se limita a esos dos temas, en el interior del hogar cuando el matrimonio pasa por situaciones críticas y uno de los cónyuges dice vamos a buscar un consejo matrimonial, y su pareja contesta; nadie tiene porque enterarse de nuestros problemas, (en otras palabras yo quiero seguir cometiendo abusos en contra de ustedes). ¿Por qué no aceptar el dialogo? acudiendo a una persona capacitada que pueda enseñarnos las herramientas que existen a la fecha, para que una familia disfuncional pueda sobrevivir en este tiempo de separaciones y divorcios, que por haber faltado ese apoyo, esta condenado al fracaso y sus consecuencias.

Así es en la Política, ¿Cómo se puede mejorar el sistema sin dialogo?, ¿o será que los regimenes totalitarios no desean que dialogues para quedar en el poder?. El no poder hablar de algo, es cosa que debemos erradicar de nuestra sociedad, pues no hay tema en el cual tú estés vetado, y mucho más cuando lo haces con respeto. Se dice “el que se enoja pierde”.

¿No será que en la Religión, ese método se usa para que no puedas ver los errores y las fallas que aquejan a esa organización, y poder así preservar sus ganancias?. Tristemente se recuerda lo que un maestro de galilea padeció, por expresar sus opiniones, diferentes a las que los religiosos de su tiempo practicaban, y en lugar de dialogar sabemos el método que usaron tratando de acallar esa voz que sigue hablando desde una tumba abierta.

Usemos el dialogo para poder compartir y aún diferir de ideas pero con tranquilidad y usando el regalo que se nos dio al ser imagen del ser supremo, no en la colocación de los ojos y el color de la piel sino en el poder razonar a semejanza de la divinidad y así crecer en edad sabiduría y gracia no solo con Dios sino también con los hombres.

La comunicación cuando cambia de tono, se corta y ya no es de provecho, produce distanciamiento sea en la familia, con el vecino o alguna otra persona, el ser humano esta dotado de la capacidad para controlar sus instintos y retomar la conversación cuidando en ese siguiente intento el evitar las provocaciones.

Así que conociendo el origen de los obstáculos para poder dialogar, podemos removerlos y a superarlos entrando así en una escala ascendente, buscando la paz y la armonía, verdaderamente que hermoso es poder hablar sin reservas y con toda persona.