”La cuestión organizacional
yace en el centro de todo”.
Wladimir Ilich Ulianov
Lenin

Hay quienes afirman que el movimiento social internacional que naciera en España hace algunos meses, conocido como los Indignados, ya apareció en nuestro país.
Pero otros nos preguntamos: ¿Dónde están? ¿Son Indignados silenciosos o Inconformes contemplativos?
No es nuestra intención promover una lucha social violenta, pues ya la tenemos (la lucha armada) pero de otra clase. ¿Entonces seremos Inconformes contemplativos, en espera de un líder que nos redima?

Tal era el caso de los judíos de hace dos mil años, que esperaban un mesías que los liberara del yugo de los romanos, y confundieron al líder espiritual, Jesús de Nazaret, como el líder que los rescataría del sufrimiento material, sin entender que era otra su misión salvadora.
Y es que en la actualidad se padece de hambre por la carencia de trabajo en el campo y en el medio urbano (salvo aquellos que ya tienen un empleo, pero que es sólo una tabla de salvación pues pudieran ser objeto de un reajuste de personal en cualquier momento).

Es por ello que el movimiento de los Indignados son jóvenes que no ven oportunidad para desarrollar sus talentos (auténticos talentos, que todo mundo tiene y no sólo, como nos hacen creer, las estrellas del mundo artístico), pues aptitudes todos las tenemos, sean naturales o adquiridas (con el estudio, por ejemplo).
Los Indignados exigen se den cambios en los sistemas económico y político que sólo beneficia a los poderosos, hundiendo, cada vez más, a las clases desvalidas.
Pero también se requiere de un cambio de actitudes sociales, en toda la humanidad: convencernos que el valor de la persona en sí, tiene más valor que la riqueza material.

¿Que requerimos de bienes materiales? Cierto, pues tenemos que alimentarnos convenientemente, tener una casa, vestido y los servicios indispensables, pero renunciando a todo lo que es superfluo, lo que sólo nos envanece y despierta, incluso, la envidia o la codicia de los demás.
Porque en la actualidad, la consciencia del hombre moderno está controlada por la publicidad, con lemas tales como “sea un hombre de valía, importante… compre y tenga esto o aquello” que no necesitamos pero que nos hace “exitosos”.
A tal grado ha llegado esa idea, que incluso los que no tienen lo necesario para obtener tal o cual bien material, incurren en un delito o bien utilizan un crédito que no es posible cubrir, al no medir capacidad de pagos con intereses.

Es por ello que estudiosos de la sociología actual, como es el caso de un tal Mesarovic y Pestel, en su libro “La humanidad en la encrucijada, señalan la necesidad de un nuevo ser humano, que incluya cambios fundamentales en los valores y actitudes de los hombres.
No basta con cambios radicales en el gobierno y en la economía de las naciones del mundo entero, señalan los investigadores, ya que se requiere necesariamente de un nuevo ser humano, y esto no ocurriría a corto o mediano plazo.
Pero como decía Lenin, el líder de la revolución bolchevique: “la cuestión organizacional yace en el centro de todo”, pues nada surge de la nada, es necesario emprender ideas y acciones en forma organizada, no estar sentados esperando que el cambio se de manera espontánea, y sin nuestra participación.

Es por ello que debemos comenzar con el primer paso y eso es lo que todos debemos hacer (aun que la gran mayoría no lo hará porque sólo le interesa su estatus actual), para que luego nuestros hijos y nuestros nietos den los que les deba corresponder en este enmarañado mundo, que nosotros mismos hemos construido y nos ha tocado vivir.

¡Hasta la próxima!